Tipos de contenido en estrategias de marketing

 

Pensar una estrategia de marketing de contenidos implica muchas definiciones que deben realizarse en relación a cada empresa particular y a sus objetivos. Existen tipologías de contenidos que nos ayudan a diseñar un plan.

 

 

Contenidos informativos:

 es el contenido que brinda información detallada sobre un producto o servicio. Generalmente es buscado por los consumidores cuando están investigando algún producto antes de decidir la compra. Cuanto más detallado y rico en detalles sea, mayor impacto tendrá. Puede presentarse en diferentes formatos: ficha de producto, nota o artículo en blogs y revistas, infografía o videos informativos mostrando un producto, su funcionamiento o algún servicio.

Casos de éxito y demostraciones prácticas:

 este tipo de contenido tiene una excelente repercusión, especialmente cuando se refiere a las formas en que los clientes han utilizado un producto o servicio  para resolver problemas o hacer crecer su negocio. Específicamente en el rubro corporativo, conocer la experiencia de otras empresas que han implementado soluciones con éxito incentiva la decisión de compra y aporta valor al producto o servicio que nos interesa promocionar. También puede tener diferentes formatos, predominando el escrito y el video, siendo protagonistas la entrevista y el testimonio directo de los clientes, que le dan legitimidad a lo que queremos mostrar.

Tutoriales, capacitaciones y contenidos educativos:

es un tipo de contenido que siempre resulta de interés para el público. Consiste en tutoriales que pueden ser en forma de artículos o en video, ciclos de capacitación o incluso existen marcas que montan “academias” completas de aprendizaje para sus productos. Es ideal para las empresas que comercializan productos o servicios que requieren ciertos conocimientos y habilidades para su utilización. Permite reforzar el relacionamiento con los clientes porque genera un vínculo más allá de la venta. Es decir, aporta un alto grado de valor a la marca.

Entretenimiento:

este tipo de contenidos sirve especialmente para construir una imagen de nuestra marca. Son contenidos cuyo valor reside en el momento de relajación, entretenimiento y diversión que brindan. No necesariamente hablan del producto o servicio que se quiere comercializar, sino que ofrecen un momento de distensión que es valorado por los clientes.  Los formatos pueden abarcar desde una historieta hasta un video o un ciclo de ficción. Un buen contenido de entretenimiento abarcará un público muy amplio y alcanzará un nivel alto de viralización.