infoxicacionLos cambios relacionados con los avances tecnológicos han abierto un gran abanico de oportunidades para las estrategias corporativas de marketing, pero también presentan algunos desafíos y dilemas.

Internet, el concepto de multimedia, las redes sociales y la múltiple cantidad de herramientas y formatos disponibles para producir y difundir información en tiempo real y a cualquier lugar del mundo, brindan nuevas formas de comunicarse con el público objetivo.

La contracara de este proceso es el fenómeno conocido como “infoxicación”. Nunca en la historia de la humanidad se produjo tanta información como actualmente. La multiplicidad de canales y la sobrecarga informativa, sumado al ritmo acelerado de la vida urbana, hacen imposible al usuario consumir toda la información disponible. Las personas han desarrollado competencias para moverse en esta gran biblioteca de Babel, técnicas de lectura rápida, clasificación por tipo de información, título o imagen de una noticia o video. Uno de los resultados negativos puede ser por ejemplo que, en la lectura superficial, el mensaje de marketing una empresa se deforme, pierda o se comprenda incluso de forma errónea.

En el medio de esta vorágine las empresas deben competir, junto con los medios  de comunicación, por la atención de su público objetivo, que es un público también más complejo ya que sus hábitos de consumo se han modificado con las nuevas tecnologías: hoy las audiencias esperan información útil, relevante para su vida o su trabajo, y pueden elegir retirarse a “ver otra cosa” en cualquier momento, ya que sus opciones son múltiples.

La pregunta del millón parece ser: ¿cómo captar la atención de los clientes? La respuesta que podemos dar combina algunos supuestos que podemos llamar “tradicionales” del marketing con nuevas técnicas y prácticas innovadoras que se necesitan para sobrevivir en la cabeza de nuestro público objetivo:

1)      Conocer el público, definir la estrategia: Básico. La disponibilidad de variadas herramientas tecnológicas, como por ejemplo la posibilidad de hacer un video y subirlo a la Web en cuestión de minutos, no nos ayudará en nada si no hemos definido a quién le estamos hablando, dónde está ese cliente potencial y qué queremos decirle. Afinar la estrategia es más importante que nunca cuando todas las opciones son inabarcables, y además, los recursos de una empresa no son ilimitados: dónde invertir tiempo y dinero y cómo lograr que esa inversión retorne son claves del diseño de nuestro plan de markerting.

2)      A veces menos es más: Publicar contenidos con mucha frecuencia es algo a lo que siempre se aspira. Pero es más importante centrarse en el valor que ese contenido puede tener para la audiencia que en la cantidad de artículos, videos o wallpapers que estamos publicando. Centrarse en el valor del producto o servicio, en el aporte que el contenido puede significar para quien lo consume, es fundamental para diferenciarse.

No hacer lo mismo que todos: Diferenciarse es más importante que nunca. Ante la gran oferta informativa, el usuario tiende a resumir en “lo mismo” aquellos contenidos que son muy similares, y no verá nuestra marca o empresa, con lo cual habremos fallado en nuestro objetivo. La originalidad y la innovación en los contenidos son los elementos más difíciles de obtener, pero los que nos garantizarán los mejores resultados